jueves, 5 de mayo de 2011

SAN FERNANDO DEL RÍO NEGRO

Las reducciones.




Rostros de aborígenes abipones segun
Martín Dobrizhoffer S.J.

    En su obra evangelizadora, las distintas órdenes religiosas que actuaron en la época hispánica, se valieron del sistema de reducciones para sujetar a las poblaciones indígenas e inducirlas al trabajo y a que abrazaran la fe católica. Otros objetivos eran impedir que atacaran a las poblaciones y defender a los nativos de los abusos que los conquistadores cometían con ellos, haciéndolos trabajar indebidamente y provocando su extinción al desarraigarlos de sus tierras. Consistía este sistema en reunir y organizar a los pueblos originarios de acuerdo con su afinidad étnica y respetando su organización tribal. Estaban a cargo de un "cura doctrinero" y de un "compañero" -también misionero- para ayudar en el adoctrinamiento. Se otorgaba al cacique principal el cargo de "Corregidor" bajo la supervisión del misionero, para su adaptación al sistema político hispánico.

Los jesuitas en el Chaco.
    En el Gran Chaco se destacaron los misioneros de la Compañia de Jesús hasta su expulsión por el rey Carlos III en 1767, aunque tembién actuaron los franciscanos y mercedarios.Después de los primeros intentos en los siglos XVI y XVII, decidieron establecer reducciones en forma gradual desde la periferia al centro de la región chaqueña y así ocurrió en el Chaco Boreal con los Chiquitos y con la cadena de reducciones sobre el Río Salado en la Gobernación de Tucumán. En la Gobernación del Río de la Plata la labor de penetración se inició desde la jurisdicción de Santa Fe hacia el Norte, siguiendo la línea del Paraná. Allí se encontraban los belicosos mocobíes y abipones, quienes tenían en jaque a las poblaciones del norte santafesino.

Guerreros abipones marchando al combate
según Martín Dobrizhoffer S.J.

La Paz de Añapiré.
    El primer paso fue la fundación de San Javier de Mocobíes por el Padre Ignacio Burges S.J. en 1743 por pedido del Gobernador de Santa Fe Antonio de Vera y Mujica. Desde esta reducción y con infinita paciencia, el Padre José Cardiel S. J. logró un acercamiento con los abipones en 1747. En ese año uno de los principales caciques de ese pueblo pidó reducción, lo que movió al P. Diego de Horbegozo, Rector del Colegio de la Inmaculada de Santa Fe, a gestionar y obtener el apoyo del Gobernador del Río de la Plata Andonaegui y de los cabildos de Sante Fe y Córdoba para lograr la conversion de los Abipones. Así es como el 5 de Agosto de 1748 se reunieron cinco caciques de esa etnia con el P. Diego de Horbegozo y el Teniente de Gobernador Vera y Mujica para firmar un tratado de paz conocido como"Paz de Añapiré", a partir de la cual se fundó la Reducción de San Jerónimo del Rey en el mes de octubre de ese año, en el mismo lugar donde hoy se levanta la ciudad de Reconquista. De este modo los pueblos y estancias del Norte santafesino lograron una relativa tranquilidad y los Abipones y Mocobíes ayuda para los frecuentes ataques de que eran objeto por parte de las otras tribus guerreras del interior del Chaco.
Guardia española en tierras de aborígenes
según el P. Florián Paucke S.J.

Intervención de Ichoalay.
   Mientras tanto el Teniente de Gobernador de Corrientes Nicolás Patrón estaba empeñado en fundar una reducción frente a esa ciudad para que cesasen los frecuentes ataques que se producían desde la costa chaqueña contra las poblaciones correntinas. Había logrado atraer al cacique abipón Naré Alaiquín con quien esperaba fundar una reducción frente a Corrientes, pero necesitaba contar también con la aprobación de Ichoalay, caudillo de los abipones de San jerónimo y rival de Naré. Ichoalay se oponía en principio a esa fundación e incluso amenazaba con iniciar hostilidaes si se concretaba, pero Patrón obtuvo la mediación de Vera y Mujica y logró persuadirlo de que permitiese su instalación eligiendo él mismo el sitio y que se reconciliase con su rival Naré. Las tensiones interétnicas existentes entre los pueblos originarios del Chaco fueron un factor clave que dificultó la tarea de penetración en el interior de la región por parte de los misioneros.

Armas de los pueblos originarios del Chaco
según Luis Jorge Fontana

La fundación.
   Nicolás Patrón obtuvo la autorización del Gobernador de Buenos Aires Andonaegui y después de vencer todas las dificultades que se le presentaron se trasladó al sitio destinado para la Reducción "como a cuatro leguas de la ciudad de Corrientes, en la parte contrapuesta del Río Paraná" Lo acompañaban los misioneros Tomás y José García, más un contingente de soldados correntinos. Una vez trazado el pueblo, delineada la plaza e iniciada la construcción de la Iglesia, el Teniente de Gobernador reunió a las 42 familias de abipones, distribuyó las casas y solares y designó Corregidor al Cacique Naré. El 26 de Agosto de labró el Acta de Fundación donde se fijó el ejido de la reducción en una legua hacia cada uno de los puntos cardinales. Al día siguiente y en medio de fiestas y repique de campanas se mandó reunir al pueblo frente a la iglesia, junto con la comitiva del Teniente de Gobernador Patrón, con el fin de bendecir el templo y proclamar a San Fernando Rey patrono de la nueva reducción, en homenaje al Santo Rey de la época medieval y del Rey Fernando VI reinante en ese momento en España.


Misioneros jesuitas en el Siglo XVIII según el
P. Florián Paucke S.J.

Características del poblado.
   La ubicación exacta de la reducción dentro de la actual ciudad de Resistencia fue en el sitio que hoy se conoce como"El Triángulo", en la Av. 25 de Mayo al 2000. Un monolito inaugurado en 1950 recuerda este hecho histórico. La fundación fue posible por el apoyo del Cacique Naré y por la ayuda inicial de los correntinos de 500 vacunos, 80 caballos, 50 bueyes y dos carretas. El lugar abundaba en aguadas, tierras de labrar, maderas de los montes, miel y cera, y además estaba libre de las inundaciones. La iglesia era de unos 25 mts. aproximadamente de largo y contaba con sacristía, portal, corredores a ambos lados y una torre para dos campanas. La techumbre de la iglesia y de las casas de los padres era de palma y las paredes de adobe. En torno de la iglesia se alineaban los ranchos de las familias aborígenes dejando un espacio libre frente al templo, como se acostumbraba en ese época.

 Importancia de San fernando
Soldados criollos en el Siglo XVIII
Según el P. Florián Paucke S.J.
   Esta reducción significó para Corrientes y sus poblaciones costeras, el disfrute de una tranquilidad al cesar los periódicos ataques que sufrían desde la costa chaqueña durante muchos años. Además pudo asegurarse una ruta de tránsito de carretas y mercancías hacia Santa Fe, sin el peligro de los asaltos indígenas. Para los abipones significó estar más protegidos de los ataques que sufrían de los pueblos aborígenes rivales del inteior del Chaco, y también de las expediciones que anteriormente partían de las ciudades españolas fronterizas con la región chaqueña.Varios fueron los misioneros que estuvieron en San Fernando: los Pädres Tomás y José García, los Padres José Rosa, Pedro Evía, el Padre Mequida, P. Juan José Quesada, P. Domingo Perfetti, P. José Klein y el P. Martín Dobrizhoffer. El P. Klein fue el misionero que más tiempo pasó en la reducción y quien la sostuvo en los tiempos más difíciles. El P. Dobrizhoffer dejó un valioso testimonio de la labor misional en el Chaco en su obra: "Historia de los Abipones" en tres volúmenes. El avance de labor reduccional en el litoral del Chaco no se detuvo en San Fernando sino que continuó con la fundacion de San Carlos o Rosario del Timbó, cerca de  la margen derecha del Río Paraguay al Norte del Río Bermejo.

Reducción de San Carlos o Rosario del Timbó fundada
cerca del Río Paraguay en el actual territorio de la
Provincia de Formosa, según M. Dobrizhoffer S.J.

Labor inconclusa.
    San Fernando del Río Negro llegó a tener 879 pobladores en 1753, número que tuvo diversas fluctuaciones y que en 1766 era de 58 familias con 287 individuos. La expulsión de la Compañía de Jesús de España y de todos sus dominios ordenada por el Rey Carlos III en 1767, significó el abandono de la obra misional de esta orden y la rápida decadencia de las reducciones en el Chaco. Los misioneros de la orden franciscana fueron los encargados de continuar al frente de las reducciones en el Chaco. A San Fernando fue enviado Fray Bernabé Amarilla, misionero que desconocía el idioma abipón como también su carácter y ostumbres. Acobardado por los rigores del clima y las dificultades de su labor se retiró a Corrientes abandonando a los abipones, quienes no tardaron en retornar al monte y a su medio de vida tradicional. Una parte de ellos fue trasladada a Las Garzas, en la cercanías de Bella Vista (Corrientes) y una guarnición quedó de custodia hasta 1773, fecha en que debió aandonar también el lugar ante los continuos ataques de los aborígenes. De este modo concluyó la población precursora de la ciudad de Resistencia.
Reducción jesuítica en el Chaco, según el
P. Florián Paucke S. J.

Fuentes consultadas: Mon. José Alumni. El Chaco, figuras y hechos de su pasado, Resistencia,1950. J. Alumni, C.L. Piacentini y S. Geraldi. Homenaje al 2do. Centenario de la fundación de la Reducción de Abipones San fernando del Río Negro, Resistencia, 1950. Martín Dobrizhoffer. Historia de los Abipones.T.III Resistencia, 1968. Florián Paucke. Hacia allá y para acá. Una estada entre los indios  mocobíes. Buenos Aires, 1944.
Extractado de mi libro: Efemérides Nacionales y de la Provincia del Chaco. Resistencia, 1988.

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